Comentario a la "foto misteriosa"

© Javier Prieta, Cáceres, septiembre de 2004 |
Octubre de 2004
En la fotografía se ve un pequeño pájaro casi oculto
entre el follaje de un roble (Quercus sp.). Las hojas serían en
el caso de una foto en la península Ibérica de un roble
melojo (Quercus pyrenaica), pero no puede descartarse que haya sido tomada
en otra parte del Paleártico y sea una especie diferente.
El ave misteriosa muestra muy poco: una cola proporcionalmente muy larga,
oscura y con la parte inferior blanca, la parte inferior del cuerpo con
flancos rojizos, más bien púrpuras, y vientre blanco, una
pata anaranjada, un cuerpo bastante grácil y un ala grisácea
oscura. De esos caracteres los más útiles son el color de
los flancos y la cola tan larga.
Son pocos los paseriformes del Paleártico Occidental que tienn
la mitad caudal del cuerpo con tonos rojizos. Entre ellos están
algunos túrdidos (Phoenicurus), fringílidos, emberízidos,
el Mito (Aegithalos caudatus) y sílvidos (Sylvia). Las tres primeras
familias quedan descartadas por la diferente proporción de la cola,
mucho menor en colirrojos y fringílidos. Los emberízidos
que tienen el vientre rojizo pueden tener una cola bastante larga, pero
su estructura corporal es más robusta y las alas muestran un patrón
diferente con plumas pardas adornadas de bordes claros. Por tanto, el
dilema se centra en el mito y tres especies de curruca.
El mito parece mejor candidato que las currucas por el hábitat
arbóreo que muestra la foto, pero su cola es aún más
larga y por debajo muestra rectrices exteriores blancas e interiores oscuras,
además el tono rojizo no es tan oscuro, aunque hay bastante variación
entre razas.

© Javier Prieta, Cáceres, septiembre de 2004 |
De este modo quedan tres currucas de vientre rojizo: curruca carrasqueña
(Sylvia cantillans), curruca rabilarga (S. undata) y curruca desertícola
o de Tristam (Sylvia deserticola). Las dos primeras presentes en la península
Ibérica y la tercera propia de la cordillera norteafricana del
Atlas. La carrasqueña queda eliminada porque tiene las infracoberteras
caudales claras, nunca rojizas como en la foto, y además suele
mostrar tonos rojizos más claros (pero esto podría ser alterado
por la fotografía). La curruca desertícola presenta hembras
que no concuerdan con la foto y que muestran una mezcla de caracteres
de curruca carrasqueña y curruca tomillera (Sylvia conspicillata).
Pero el macho es casi igual al de la foto, la diferencia es que el ala
presenta un amplio panel alar de tonos púrpuras. Por eliminación
nos queda la curruca rabilarga, cuya hembra tiene flancos de colorido
púrpura grisáceo menos intenso y machos con flancos de púrpura
oscuro, como parece ser el ejemplar de la fotografía.
Por suerte el individuo de la foto se exhibió por completo, como
muestra otra foto adjunta. Aunque al estar a contraluz la intensidad del
colorido queda atenuada. Se trata de una foto tomada en septiembre en
la vertiente sur de Gredos, en su parte extremeña. El hábitat
es un brezal de alta montaña típico de esta sierra donde
cubre grandes superficies. Pero en este caso nuestra ave eligio un pequeño
roble disperso en el brezal como posadero. En estas zonas, la rabilarga
es la curruca más abundante, aunque pueden encontrarse otras 3
o 4 especies. Por cierto, la curruca rabilarga mantiene en España
su mayor población mundial.
© Javier Prieta. www.webgoce.org
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