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Comentario a la "foto misteriosa"
A pesar de que la fotografía del ave muestra una posición que dificulta apreciar con claridad alguna de las características evidentes de la especie, nos permite identificarla correctamente. El ave se encuentra junto al agua sobre el fango -probablemente su hábitat favorito-, tiene un tamaño pequeño o medio, partes ventrales blancas, patas finas y un pico moderadamente largo, en relación a la cabeza, datos que nos conducen a pensar que nos encontramos ante un limícola. El grupo de los limícolas presenta una gran diversidad de plumajes y coloridos pero la estructura (silueta) del ave nos es de gran ayuda: es de patas relativamente cortas en relación al cuerpo, algo rechoncho y de cabeza apenas sin cuello pero con pico largo y fino, no corto y grueso. Además, observando el plumaje, se aprecia una combinación de tres colores distribuidos en: partes inferiores y listas faciales blancas, moteado del vientre, primarias y rectrices marrón oscuro, así como un característico color rojo-herrumbroso en el píleo y nuca, pecho y parte superior del vientre. Sólo hay un género de aves limícolas que presenten esta estructura y combinación de colores, y se trata en efecto del género Calidris. Una mirada más atenta nos permite apreciar que las zonas rojo-castañas, en las partes bajas del pecho y flancos ventrales, se limitan a un moteado irregular, mezclado con algunas pintas oscuras más patentes en el flanco visible, junto a la zona anal e infracoberteras caudales. Hay tres especies que presentan este patrón en parte y que por tanto son candidatas a desvelar la foto misteriosa de este mes: Correlimos Gordo Calidris canutus, Correlimos Zarapitín Calidris ferruginea y Correlimos Tridáctilo Calidris alba. Todos ellos presentan esta combinación de colores en sus plumajes nupciales. Pero cualquier observador de aves sabe que existe una diferencia dramática entre los plumajes nupciales que adquieren estas especies en la época de cría y los que presentan en invierno, predominando entonces una mezcla variable de blancos puros y tonalidades grisáceas. Entre uno y otro existe una transición variable. De las tres especies anteriores podríamos descartar la primera. El pico, del cual se aprecia su longitud y estructura a pesar del ángulo de la toma, junto al moteado irregular oscuro en las partes inferiores, nos permiten eliminar al Correlimos Tridáctilo Calidris alba, de pico más corto y romo, que además presenta, en cualquier plumaje, partes inferiores de un blanco puro. Las dos restantes, y concretamente tras el período de cría, presentan un plumaje similar, cuando se produce la muda al definitivo plumaje de invierno. El Correlimos Gordo presenta un pico moderadamente corto, más grueso, casi recto y poco estilizado, con patas de un característico color verdoso. Conocer el patrón de muda de ambas especies nos ayuda igualmente en la identificación. Calidris canutus comienza su muda a plumaje invernal por la cabeza, lo que hace que -a pesar de mantener un plumaje parcial rojo-herrumbroso en pecho, flanco y vientre-, la cabeza ya se muestre blanco-grisácea. Precisamente lo contrario le sucede al Correlimos Zarapitín, que comienza mudando las plumas de vuelo antes que las de cuerpo y cabeza, manteniendo el característico diseño rojizo y píleo listado de esta última. La oportuna fotografía no nos permite apreciar la curvatura y longitud del pico, que nos ayudaría de inmediato a identificar la especie; sin embargo sí se aprecia el diseño de las partes inferiores, y la relativa gracilidad del ave, con pico fino, no grueso y con patas oscuras, no verdosas y relativamente largas para lo que sería un Calidris como alpina o canutus. Nuestra ave misteriosa se trata de un Correlimos Zarapitín Calidris ferruginea. Jorge Garzón. www.investnatura.com.
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